La piel, espejo del alma

El bienestar se irradia y eso es algo que se puede notar a cualquier edad. Así es, seguro has escuchado la frase “los ojos son el espejo del alma”, deja te digo que tu piel también lo es. La influencia de la psique es decir, los procesos conscientes e inconscientes en nuestro cerebro, se refleja a través de distintos síntomas corporales.

Nuestra piel es una superficie que está siempre a la vista, ya que cuando establecemos contacto cara a cara con otras personas esta queda al descubierto y puede revelar el estado anímico o emocional de una persona ya sea para bien o para mal. 

“Los sentimientos internos podrían afectar cómo nos vemos en el exterior. Estrés, depresión e irritabilidad se reflejan en un aumento en problemas de la piel, cabello o uñas.”

Richard G. Fried, dermatólogo y psicólogo clínico de la American Academy of Dermatology.

¿Cómo se reflejan nuestras emociones en la piel?

 

  • El estrés 

Éste ocupa el puesto número uno de esta lista y no es por casualidad, ya que, quién no ha vivido momentos, días o incluso semanas enteras en las que el estrés se ha convertido en el más fiel acompañante. 

Se trata de un estado de agotamiento mental, consecuencia de situaciones en las que se experimentan altos niveles de tensión. Además de causar múltiples cambios en el funcionamiento normal de nuestro organismo como puede ser la caída del cabello, falta de sueño o problemas estomacales, se trata de una afección severa cuando hablamos de piel revelándose de tres principales formas:

  • Arrugas y líneas de expresión 
  • Piel opaca 
  • Acné 

Lo sé, el estrés parece una situación inevitable, pero recuerda que tal vez no podamos controlar todas las situaciones, pero sí la forma en que reaccionamos ante ellas.

 

  • La depresión o tristeza

Una vez más, no podemos evitar atravesar por situaciones difíciles en nuestras vidas, por su parte, son conocidos los daños de este tipo de estado de ánimo, por ejemplo, el corazón y el cerebro son los principales órganos afectados y además puede causar sueño, confusión, ansiedad, por mencionar algunos.

Sin embargo, en la piel puede llegar a ocasionar también muchos problemas, entre los cuales encontramos: ojeras causadas por los trastornos de sueño y la opacidad o color grisáceo en la piel causando un aspecto descuidado y avejentado.

Aunque no sea fácil, hay muchas cosas que puedes hacer para evitar estas consecuencias, aunque la tristeza sea parte inevitable de la vida, está en ti hacer algo o no para superar cualquier situación por la que estes pasando, así es que ¡ánimo! Hazlo por ti y por el bienestar de tu piel.

 

  • Miedos o inseguridades

Así es, ese sentimiento que te invade cuando pasas por una situación de peligro ya sea racional o irracional, provoca la liberación de altas cantidades de adrenalina en nuestro cerebro, lo que afecta a los procesos circulatorios normales ocasionando labios descoloridos, ojos hundidos, ojeras más pronunciadas y una tonalidad de piel más pálida de lo común.

Tanto el miedo como las inseguridades son emociones espontáneas es decir, no podemos evitarlas. Algo que si podemos hacer es tomar estas situaciones con la mayor calma posible y pensar en qué hacer para enfrentar eso que tanto nos asusta.

 

  • Irritabilidad o molestia frecuente

Estar enojados es un estado de ánimo pasajero que no debemos dejar por ningún motivo que se convierta en hábito ya que de ser así, implicaría una serie de problemas en el organismo como todo aquello relacionado con el sistema digestivo, así como otras reacciones que tienen relación con la piel.

Nuestro sistema circulatorio se activa cuando nos enojamos y empieza a funcionar mucho más rápido lo que de primera instancia puede causar una coloración roja en el tono normal de nuestra piel, así como picores momentáneos. A largo plazo, y más aún si se convierte en un hábito, las consecuencias son mayores como la aparición de canas y la caída de cabello, diferentes tipos de dermatitis y finalmente el envejecimiento prematuro con la aparición o intensificación de las líneas de expresión. 

 


Y como dicen que siempre se deja lo mejor para el final, te tengo una buena noticia, la piel no sólo refleja estados anímicos negativos, también puede revelar buenas emociones por ejemplo, el amor nos regala unas mejillas sonrojadas y una piel luminosa, pero hay un elemento clave detrás de esto: la felicidad. Así es, se trata del último elemento de la lista y en el que más nos deberíamos enfocar todos los días por alcanzar. 


 

  • Felicidad
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No la podíamos dejar pasar por alto, pues cuando nos sentimos felices nuestro cerebro igual libera una serie de hormonas entre las que se encuentran la dopamina, la endorfina y la serotonina, las cuales tienen múltiples beneficios para nuestra piel.

Para comenzar estas retrasan la aparición de los signos de envejecimiento, mejoran el sistema inmune fortaleciendo a la piel para evitar que esta contraiga alguna afección y regula el sueño. El conjunto de los tres puntos anteriores permite que la piel se vea tersa, luminosa e hidratada.

Ahora que ya lo sabes, ser feliz y encontrar espacios de tu día y actividades que te ayuden a hacerlo, se convertirá en tu nuevo pretexto y mejor aliado para tener una piel sana. 

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